26 Spanish Galician

 

 

Decía Helen Rowland que “las locuras que más se lamentan en la vida de un hombre son las que no se cometieron cuando se tuvo la oportunidad”, y llega un momento en la vida en el cual no parece una mala idea dejar guiar tu existencia según esta emocionante premisa.

Ya no recuerdo cuándo ni dónde oí hablar por primera vez del Rally de Albania, un verdadero rally de orientación en versión lowcost: 7 días y casi 2000 kilómetros en uno de los recorridos más exigentes del continente. Permaneció oculto en mi cabeza junto a todas esas cosas “interesantes para hacer algún día”.

Quizás animado por el Dakar, que estaba a punto de comenzar, o por necesidad vital de un nuevo desafío, llegué de nuevo a este rally, o él llego a mi, no tengo muy claro como fue. De cualquier manera, llegaba el final de 2016 y con él el fin del periodo de registro a precio reducido. Pero todo era irreal, casi una quimera: Sin ningún tipo de experiencia en competición, unas habilidades off-road muy limitadas, cero conocimientos de mecánica… por no hablar de la inversión económica que significaría.

Pero “la locura es como la gravedad, basta un pequeño empujón”. Y llegó Deli para dármelo, convenciéndome para inscribirme justo antes del 31 de Diciembre: Entre en la web, rellené el formulario y envié la transferencia; al día siguiente recibía un correo con la confirmación. Estaba hecho, ahora sí que ya no hay vuelta atrás.

Y en eso estamos, con el dorsal 50 asignado para una aventura casi suicida, intentando encajar fechas y en búsqueda de patrocinios y ayudas para llegar a tierras albanesas. Porque lowcost… lowcost en principio, que Albania esta en la otra punta de Europa, por no hablar de la preparación de la moto, repuestos, equipamiento, etc.